Principios de Propagación: Cómo Vencer la Inactividad

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Las semillas de algunas plantas poseen mecanismos propios que ayudan a controlar el momento de la germinación; por ejemplo, muchas semillas no germinan a finales de otoño, cuando las condiciones no son favorables para el desarrollo de plantones, sino que quedan inactivas hasta que la temperatura y otros factores sean más adecuados. Esta inactividad se logra a través de varios medios, como la presencia de inhibidores químicos dentro de las semillas, las cáscaras de semillas duras que deben romperse o pudrirse antes de que la semilla pueda germinar, o la necesidad de la semilla de experimentar períodos fríos y calientes alternativos.

Se han desarrollado varios métodos horticulturales para vencer esta inactividad natural y que las semillas germinen más rápidamente.

Escarificación: la meta es romper la cáscara dura de la semilla y permitir la entrada de agua, acelerando así la germinación. Las semillas grandes de cáscara dura, como las de las leguminosas, pueden mellarse con un cuchillo. Las semillas más pequeñas se sacuden en un bote revestido de papel abrasivo o con gravilla.

Estratificación tibia:se emplea para las semillas de cáscara dura de muchas especies leñosas. Estas se colocan en un saco de plástico con volúmenes iguales de arena y mantillo o volúmenes iguales de sustituto de turba (o turba) y arena, y se almacenan a 20-25ºC durante 4-12 semanas. Seguirá una estratificación fría antes de la siembra.

Estratificación fría: se empapan las semillas durante 24 horas y se agregan a una mezcla de turba húmeda y arena en un saco de plástico o papel de filtro húmedo. Tras esto, se refrigeran a 1-5ºC durante 4-12 semanas hasta que comienza la germinación.

Requerimientos para la germinación: para germinar, una semilla requiere calor, aire, agua y, algunas especies, luz. El medio de desarrollo debe ser tierra fina capaz de absorber agua hasta la altura de las semillas colocadas cerca de la superficie. Para ayudar a esto, la tierra se afirma por medio de un prensador; en caso de que no estuviese prensada, habría bolsas de aire y las columnas de agua esenciales para el surgir capilar se romperían. La tierra no debe estar compactada ni tan húmeda que el aura no pueda penetrar; casi seguramente, las semillas no germinarán en una tierra sin aire ya que no podrán obtener oxígeno, vital para el desarrollo. Las tierras para semillas sólo contienen un cuarto del fertilizante que contienen las tierras para tiestos, y a menudo llevan fungicida para evitar las enfermedades de podredumbre por el pie.

Para obtener resultados de éxito, la temperatura para la germinación de la mayoría de las semillas debe ser de 20-30ºC; los propagadores con calefacción son útiles para mantener temperaturas constantes.

Las necesidades de luz varían durante la germinación: algunas semillas necesitan luz y otras se inhiben con ella. Si se desconocen las necesidades de luz/oscuridad, debe sembrarse a oscuras; si tras unas semanas no germinan, se colocarían las semillas a la luz.

FUENTES:

The Royal Horticultural Society, Enciclopedia de Jardinería.

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