Golpe de ariete

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Se denomina golpe de ariete a una modificación de la presión en una conducción debida a la variación del estado dinámico del líquido.

En las paradas de las bombas, en el cierre de válvulas, etc., se produce esta variación de la velocidad de la circulación del líquido conducido en la tubería.

La presión máxima que soporta la tubería será la suma o resta del incremento del valor del golpe de ariete a la presión estática de dicha conducción.

La fuerza de inercia del líquido en estado dinámico en la conducción origina tras el cierre de válvulas unas depresiones y presiones debidas al movimiento ondulatorio de la columna líquida, hasta que se produzca el paro de toda la masa líquida. Las depresiones o sobrepresiones empiezan en un máximo al cierre de válvulas o parada del motor, disminuyendo hasta el final, en que desaparecerán, quedando la conducción en régimen estático.

En el valor del golpe de ariete influirán varios factores, tales como la velocidad de tiempo de parada, que a su vez puede ser el cierre de la válvula de compuerta o el paro del motor. Otros factores serían: la velocidad del agua dentro de la conducción, el diámetro de la tubería, etc.

Para evitar este incremento del golpe de ariete o sobrepresión creada, se instalarán varios elementos como válvulas de retención, calderines de aire, chimeneas de equilibrio, válvulas antiariete, etc.

En cualquier conducción, tanto en elevación como en descenso, se deberá calcular el golpe de ariete y evitarlo o neutralizarlo, evitándose roturas en conducciones, daños en grupos de bombeo e incluso posibles accidentes en el personal de servicio.

Normalmente dentro de las instalaciones de riego por aspersión o riegos localizados, no se producen estos “golpes” al estar en comunicación el agua con el aire exterior a través de los aspersores o goteros.

FUENTES

Apuntes de Ingeniería Rural, Universidad de Sevilla

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Válvulas hidráulicas

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Se trata de mecanismos que se emplean en obras hidráulicas para regular el flujo de fluidos. La mayor parte de las mismas pueden clasificarse en:

Válvulas de retención

Evitan el retorno del fluido y asegura que el mismo sólo fluya en una dirección. Se emplean para evitar la descarga de tuberías y el golpe de ariete.

Cuando el fluido circula en un sentido esta permanece abierta. En el momento en que el mismo cambia a sentido contrario, se cierra.

Válvulas de alivio rápido

Actúan cuando la presión máxima en el interior de una tubería llega a un límite establecido. En ese momento permiten la salida del fluido hasta llegar a las condiciones de presión adecuadas.

Válvulas anticipadoras de onda

Protegen al grupo de bombeo y a las tuberías de los golpes de ariete producidos por el paro repentino de las bombas. Se montan en una derivación de la tubería principal y sirven de alivio al sistema.

Válvula reductora

Reduce automáticamente una presión alta de entrada a una presión estable aguas abajo, sin importancia de los cambios en el flujo o en la presión de entrada.

Válvula sostenedora

Mantiene una presión mínima aguas arriba, independientemente de las posibles variaciones de caudal. Permanece cerrada si la presión de entrada es inferior al valor prefijado y va abriéndose a medida que aumenta la presión.

Electroválvulas

Están formadas por un cuerpo, su tapa, una membrana, un muelle y un solenoide. Este último es el encargado del accionamiento de la válvula una vez que se den las condiciones adecuadas.

Emisores de riego

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Los emisores permiten la salida del agua con un caudal controlado. Son disipadores de presión, construidos especialmente para generar una perdida localizada.

De ellos se requiere:

  • Caudal uniforme y constante, que sean poco sensibles a la variación de presión.
  • Poca sensibilidad a las obturaciones.
  • Elevada uniformidad de fabricación.
  • Resistencia a la agresividad química y ambiental.
  • Bajo costo.
  • Reducida pérdida de carga en la conexión.

El gotero autocompensante

Este tipo de emisor permite el paso de un mismo caudal independientemente de las condiciones de presión existentes, siempre dentro de un intervalo.

En la siguiente imagen podemos ver la curva de presión/caudal de funcionamiento de uno de los goteros de este tipo que podemos encontrar en el mercado.

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Para conseguir esta estabilización del caudal aun a presiones muy dispares, el gotero monta una membrana a la cual entra el agua haciendo presión tanto por la parte baja como por la parte alta, lo que hace que el flujo de caudal al exterior sea siempre el mismo una vez equilibrada la membrana gracias a la presión del fluido.

El gotero antidrenante

Se diferencia del gotero autocompensante en que la membrana interna es mucho más resistente, por lo que no permite el paso del agua si no hay una presión mínima determinada. Gracias a este sistema se consigue que las tuberías permanezcan llenas aun estando sin presión (sin funcionar el equipo de bombeo).

El gotero antisifón

El funcionamiento es el mismo que el del gotero autocompensante, solo que este modelo, una vez en reposo, apoya la membrana en una elevación del interior del gotero, lo que hace que se selle el paso del agua en sentido contrario y, por tanto, evita la entrada de agua o de sustancias no deseables en el interior de las tuberías.

Balance Agrario 2012

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La Renta Agraria Real se sitúa a niveles de hace 20 años.

Con este alarmante titular comienza el informe anual de la COAG de 2012, donde se detalla que el sector agrícola ha perdido casi un 30% desde la reforma de la PAC de 2003.

A pesar de estos datos, los Presupuestos Generales del Estado para 2013 reducen el apoyo al sector, con un tijeretazo de un 25,4% en el presupuesto del Ministerio de Agricultura, que ha bajado en cuatro años de 4.835 a 1.680 millones de euros para el próximo ejercicio.

En cuanto a los precios, aunque algunos sectores como el vino, el aceite de oliva, los cereales o las frutas y hortalizas han repuntado, la imposibilidad de repercutir el aumento de los costes al precio final ha limitado la rentabilidad de estas explotaciones.

Además, los pronósticos de la COAG en cuanto a perspectivas financieras de la UE en el periodo 2014 – 2020, anuncian unas pérdidas de entre el 11% y el 14% de los fondos agrícolas comunitarios.

Sin embargo, no todo es negativo, pues las exportaciones de frutas y hortalizas han crecido un 10% con respecto al año anterior, habiendo superado los 9.500 millones de euros según FEPEX.

Una década de despedidas en la Región de Murcia

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En la Región de Murcia se han perdido casi 19.000 hectáreas de cultivos hortofrutícolas durante el periodo 2000-2010, de las cuales el virus del ladrillo se llevó por delante 2.700, según un estudio de la UPCT.

De todas ellas, 8.000 corresponden a cultivos hortícolas del Campo de Cartagena y Valle del Guadalentín. El resto conciernen a cultivos frutícolas, donde los problemas de agua en el periodo 2002 – 2008, y de virus como la Sharka, condicionaron la rentabilidad de los cultivos de hueso.

Estos cambios estructurales han derivado en un cambio significativo del mapa de producciones en Murcia en el capítulo de hortalizas. Hoy las brasicas, sobre todo el brócoli, constituyen la referencia superficial conjuntamente con los productos de hoja.

El brócoli alcanza casi el 25% de la superficie productiva de vegetales en Murcia, con una evolución considerable en los últimos años.

En general, todos los cultivos hortofrutícolas de Murcia han perdido superficie, en algunos casos de manera dramática y con una tendencia al olvido, como ocurre en tomate, albaricoque, ciruela y manzano. En el caso del albaricoque la situación es bastante alarmante, en 10 años ha perdido la mitad de su superficie y hoy alcanza 5.500 hectáreas.

Los cítricos mantienen su posición, pues aunque hay unas 3.000 hectáreas menos de limón (por la presión turca y de los países del hemisferio sur), las naranjas se mantienen con 9.200 hectáreas y las mandarinas han aumentado su superficie en unas 2.000 hectáreas, superando ya las 4.800.

FUENTES

Revista Frutas y Hortalizas, anuario hortícola 2011.

CARM